Prueba de Webcam, comprueba tu cámara online
Prueba tu webcam online, gratis y en privado. Ve la imagen en directo, la resolución y los fps, haz capturas. No se sube nada, todo se ejecuta en tu navegador.
Cargando Prueba de Webcam, comprueba tu cámara online… Si no ocurre nada, activa JavaScript.
Esta prueba de webcam te permite comprobar en segundos si tu cámara funciona de verdad, antes de entrar en esa videollamada importante. Haces clic en un botón, concedes permiso al navegador y ves de inmediato una vista previa en directo de exactamente lo que capta tu cámara. La herramienta indica la resolución y la tasa de fotogramas reales que la cámara está entregando, muestra el nombre del dispositivo y te deja alternar entre cámaras si tienes más de una conectada, por ejemplo la cámara integrada del portátil y una webcam USB externa.
Preguntas frecuentes
¿El vídeo de mi webcam se sube o se graba en alguna parte?
¿Por qué el navegador pide permiso para usar mi cámara?
He pulsado Bloquear sin querer. ¿Cómo vuelvo a activar la cámara?
La página muestra NotReadableError o dice que la cámara está ocupada. ¿Qué significa?
No se encuentra ninguna cámara. ¿Qué debo revisar?
¿Qué resolución y tasa de fotogramas debería mostrar mi webcam?
¿Por qué mi imagen se ve invertida, y cómo me ven los demás?
¿Puedo probar la cámara de mi móvil o tableta con esta herramienta?
¿La captura de pantalla sale de mi dispositivo?
¿Por qué los nombres de las cámaras solo aparecen después de iniciar la cámara?
Acerca de Prueba de Webcam, comprueba tu cámara online
Más allá de la comprobación básica de "funciona o no", el probador incluye extras prácticos. Un interruptor de espejo invierte la imagen en horizontal, para que te veas como en un espejo o como te ven realmente los demás en una llamada. Un botón de captura guarda el fotograma actual en un archivo PNG que puedes descargar, muy útil para revisar la nitidez, el encuadre y la iluminación. Un botón de pantalla completa amplía la vista previa para inspeccionar detalles finos, polvo en la lente o problemas de contraluz difíciles de ver en una ventana pequeña.
La privacidad es el motivo de hacer esto en tu propio navegador: no se sube, graba ni transmite nada a ninguna parte. El flujo de vídeo va de la cámara directamente a la página que estás viendo y se queda ahí. No hay servidor de por medio, no hay grabación, no hay análisis de tu imagen, y la cámara nunca se enciende sola, tienes que pulsar Iniciar. En cuanto pulsas Detener o sales de la página, el navegador libera la cámara por completo y la luz junto a la lente se apaga.
El probador también es una herramienta de diagnóstico. Si la cámara no arranca, recibes una explicación en lenguaje claro de qué ha fallado en lugar de un código de error críptico: permiso denegado por el navegador o por el sistema operativo, ninguna cámara detectada, o una cámara bloqueada por otra aplicación como Zoom, Teams u OBS. Cada error viene con pasos concretos para Chrome, Firefox, Edge y Safari, y para los ajustes de privacidad de Windows y macOS que con más frecuencia bloquean cámaras en silencio. Funciona igual en ordenadores de sobremesa, portátiles, tabletas y móviles.
De una cafetera en Cambridge a una cámara en cada bolsillo
La primera webcam del mundo no se construyó para reuniones, sino para el café. En 1991, científicos informáticos de la Universidad de Cambridge apuntaron una cámara a la cafetera de la Trojan Room de su laboratorio para que quienes trabajaban en otras zonas del edificio pudieran comprobar si quedaba café antes de acercarse. En 1993 la señal se conectó a la joven World Wide Web, y la humilde cafetera se convirtió en una celebridad mundial, observada por millones de personas hasta que la cámara se apagó definitivamente en 2001. La propia cafetera se subastó en eBay y fue comprada por Der Spiegel por 3.350 libras.
La primera webcam comercial, la Connectix QuickCam, llegó en 1994. Parecía un globo ocular gris, se conectaba por puerto serie o paralelo y entregaba vídeo en escala de grises de 320 x 240 a unos 15 fotogramas por segundo, por 99 dólares. La revista Time la situaría después entre los grandes dispositivos informáticos de todos los tiempos. Durante los años 2000 las webcams se convirtieron en equipamiento estándar de los portátiles, y los años de pandemia de 2020 y 2021 las transformaron de la noche a la mañana en infraestructura esencial, con modelos populares agotados en todo el mundo durante meses.
La tecnología en la que se apoya este probador, getUserMedia y WebRTC, tiene su propia historia. Google liberó el código de WebRTC en 2011, tras adquirir los motores de audio y vídeo subyacentes, y los fabricantes de navegadores lo estandarizaron a través del W3C y el IETF, de modo que cualquier página web pudiera acceder a cámaras y micrófonos con el permiso del usuario, sin plugins. En la práctica jubiló a Flash y Silverlight para el vídeo y es la razón por la que una simple página web puede mostrarte hoy la imagen de tu propia cámara con un solo clic, manteniendo cada fotograma en tu dispositivo.