Metrónomo con tap tempo y compases
Marca el tiempo con un clic preciso y estable. Elige cualquier tempo de 30 a 240 BPM, usa el tap tempo y selecciona un compás con acento en el primer tiempo, directamente en tu navegador.
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El metrónomo es la herramienta de estudio más fundamental de la música: un dispositivo que marca el tiempo con un clic constante para que desarrolles un sentido del ritmo regular y fiable. Este metrónomo online funciona por completo en tu navegador y cubre todas las necesidades habituales de práctica. Ajusta cualquier tempo de 30 a 240 pulsaciones por minuto con el deslizador o escribe un número exacto, elige un compás (1/4, 2/4, 3/4, 4/4 o 6/8) y pulsa Start. El primer tiempo de cada compás puede acentuarse con un clic más agudo, y una fila de puntos parpadeantes muestra exactamente en qué punto del compás estás, algo especialmente útil al practicar con auriculares a bajo volumen o en una sala ruidosa.
Preguntas frecuentes
¿Cómo uso este metrónomo online?
¿Qué significa BPM?
¿Qué es el tap tempo y cómo funciona?
¿Qué cambian los compases (2/4, 3/4, 4/4, 6/8)?
¿Qué significan los nombres italianos de tempo como Adagio y Allegro?
¿Qué precisión tiene un metrónomo en el navegador?
¿Cuál es la mejor forma de practicar con metrónomo?
¿Por qué el primer tiempo suena diferente?
¿Este metrónomo funciona sin conexión y es privado?
Acerca de Metrónomo con tap tempo y compases
Si sabes cómo debe sonar una pieza pero no conoces su tempo exacto, usa el botón Tap tempo: tócalo al ritmo unas cuantas veces y el metrónomo calcula los BPM a partir de tus toques. El tempo actual también se etiqueta con la indicación italiana tradicional (Largo, Adagio, Andante, Moderato, Allegro, Presto, etcétera), para que puedas relacionar el número del dial con los términos impresos en las partituras.
La precisión temporal es esencial en un metrónomo, y los temporizadores del navegador no bastan por sí solos: los timers de JavaScript pueden desviarse decenas de milisegundos cuando el navegador está ocupado. Esta herramienta programa cada clic por adelantado en el reloj de audio dedicado de la Web Audio API, la misma técnica que usan las aplicaciones de audio web profesionales. El resultado es un clic con precisión de muestra a cualquier tempo, incluso a 240 BPM, sin desvíos ni tartamudeos.
Todo ocurre localmente en tu dispositivo: sin cuenta, sin instalación, sin enviar datos a ningún sitio, y sigue funcionando sin conexión una vez cargada la página. Tanto si eres un principiante aprendiendo a mantener las negras regulares, un baterista ajustando sus fills o un guitarrista subiendo poco a poco la velocidad de un pasaje difícil, un clic estable es el camino más rápido hacia un tempo sólido.
El metrónomo: un invento robado que Beethoven hizo famoso
El origen del metrónomo es uno de los mejores escándalos de la historia de la música. Hacia 1812, el inventor de Ámsterdam Dietrich Nikolaus Winkel descubrió que un péndulo con pesos a ambos lados de su eje podía oscilar a velocidades musicalmente útiles sin dejar de ser compacto. Johann Nepomuk Maelzel, un showman y constructor de autómatas musicales, visitó a Winkel, vio el mecanismo y patentó una versión refinada a su propio nombre en 1815 como el "Metrónomo de Maelzel". Winkel protestó y una comisión holandesa acabó dándole la razón, pero para entonces el nombre de Maelzel ya estaba estampado en miles de cajas piramidales. Por eso las partituras clásicas aún llevan indicaciones como "MM = 120": Metrónomo de Maelzel.
La jugada maestra de Maelzel fue el marketing: convenció a Ludwig van Beethoven para adoptar el aparato. Beethoven, cuya sordera hacía cada vez más difícil comunicar el tempo, publicó en 1817 marcas de metrónomo para sus ocho sinfonías hasta la fecha y se convirtió en el embajador más famoso de la máquina. Curiosamente, sus marcas han desconcertado a los músicos desde entonces, porque muchas parecen casi imposibles de tocar de tan rápidas. Los estudiosos han propuesto de todo, desde un metrónomo estropeado hasta escalas mal leídas; un estudio matemático de 2020 sugirió que Beethoven pudo simplemente haber leído la escala del péndulo en el punto equivocado. La mayoría de los directores modernos se quedan a medio camino y toman sus números como sugerencias entusiastas.
El metrónomo ha tenido una vida sorprendentemente rica fuera de la sala de estudio. El compositor György Ligeti escribió en 1962 su Poème symphonique para exactamente 100 metrónomos mecánicos, todos con la cuerda dada y liberados juntos en el escenario hasta que el último se detiene solo. Y una curiosa demostración de física sigue haciéndose viral: coloca varios metrónomos mecánicos sobre una plataforma ligera y móvil, arráncalos fuera de fase y en minutos se sincronizan espontáneamente, un fenómeno llamado sincronización (entrainment) descrito por primera vez por Christiaan Huygens en 1665, cuando observó que dos relojes de péndulo colgados de la misma viga acababan latiendo al unísono. El humilde clic, al parecer, disfruta de la compañía.