Añadir subtítulos a un vídeo
Incrusta subtítulos SRT, VTT o ASS en la imagen de un vídeo, o añádelos como pista que se activa y desactiva.
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Hoy la mayoría de los vídeos se ven sin sonido: en el móvil en público, deslizando un feed, en una oficina abierta. Los subtítulos son lo que mantiene a esas personas mirando, y son imprescindibles para quienes son sordos o tienen pérdida auditiva y para quien ve el vídeo en otro idioma. Esta herramienta pone un archivo de subtítulos en un vídeo. Elige el vídeo (MP4, MOV, MKV, WebM, AVI y la mayoría de formatos) y los subtítulos (SubRip .srt, WebVTT .vtt o Advanced SubStation .ass y .ssa), juntos o uno detrás de otro, y decide cómo quieres añadirlos.
Ejemplos
video.mp4 + video.srt
video-subtitled.mp4
Incrustados: MP4 H.264 con el texto en la imagen, se reproduce en todas partes, redes sociales incluidas.
film.mkv + film.ass
film-with-subs.mkv
Añadidos como pista en segundos, con el estilo ASS intacto y las pistas de subtítulos existentes conservadas.
Preguntas frecuentes
¿Se suben mi vídeo y mis subtítulos?
¿Qué diferencia hay entre subtítulos incrustados y en pista?
¿Cuál uso para Instagram, TikTok, YouTube Shorts o WhatsApp?
¿Por qué tarda tanto incrustar subtítulos?
Los subtítulos salen con cuadrados vacíos o interrogaciones. ¿Qué hago?
¿Incrustar subtítulos reduce la calidad del vídeo?
¿Qué formatos de subtítulos se admiten?
¿Hay un límite de tamaño de archivo?
Acerca de Añadir subtítulos a un vídeo
Incrustar los subtítulos, también llamado hardcode o subtítulos abiertos, dibuja el texto en la propia imagen. Así se ven en cualquier dispositivo, reproductor y red social, de Instagram y TikTok a WhatsApp o un proyector en una conferencia, sin ningún ajuste que el espectador tenga que buscar. Tú eliges el aspecto: tamaño del texto como porcentaje de la altura de la imagen, color, contorno o una caja semitransparente detrás del texto, negrita, posición arriba o abajo y distancia al borde. Una vista previa en directo sobre tu vídeo muestra cada línea en su momento, para que juzgues el tamaño y la posición antes de empezar. Los archivos ASS conservan sus propios tamaños, colores y posiciones salvo que pidas a la herramienta que los sustituya. Como cambia cada fotograma, el vídeo hay que recodificarlo (H.264 en un archivo MP4, con la calidad que elijas), lo que tarda más o menos lo que dura el vídeo, o más en archivos HD largos y dispositivos lentos.
Añadir los subtítulos como pista, también llamados subtítulos soft o closed captions, es la alternativa rápida: el texto se guarda junto al vídeo y al audio, no se recodifica nada y el trabajo tarda segundos incluso con una película entera. Los espectadores pueden activar o desactivar la pista en reproductores como VLC, QuickTime, la tele o el navegador. Puedes indicar el idioma de la pista y si se muestra por defecto. MP4 la guarda como texto temporizado, que se reproduce casi en todas partes; MKV conserva intacto el estilo ASS y también las pistas de subtítulos que el vídeo ya tenía; los archivos WebM reciben una pista WebVTT. Las redes sociales suelen ignorar las pistas de subtítulos, así que para ellas incrusta los subtítulos.
Todo funciona en tu navegador con ffmpeg compilado a WebAssembly: el vídeo y el archivo de subtítulos nunca salen de tu dispositivo, algo importante para trabajos sin publicar, grabaciones privadas y material de clientes. Los subtítulos en codificaciones antiguas como Windows-1252 se convierten a UTF-8 automáticamente, para que las letras acentuadas salgan bien. La fuente incluida, Liberation Sans, cubre los alfabetos latino, griego y cirílico; para chino, japonés, coreano, árabe, hebreo, hindi, tailandés y otras escrituras, añade un archivo de fuente (por ejemplo una de las fuentes Noto gratuitas) y la herramienta te avisa antes si falta algún carácter de tus subtítulos. Si aún no tienes subtítulos, la herramienta Audio Transcribe puede escribirlos a partir de lo que se dice en el vídeo, y el Subtitle Editor puede ajustar antes sus tiempos.
De los intertítulos a los subtítulos grabados en la película
El cine mudo contaba la historia con intertítulos, carteles de texto filmados y montados entre escenas. Cuando llegó el sonido, a finales de los años 20, una película ya no podía cambiar sin más sus carteles para viajar al extranjero, y los estudios probaron primero a rodar la misma película varias veces en distintos idiomas. Los subtítulos eran la solución barata, y los primeros se grababan literalmente: en los años 30, laboratorios europeos imprimían el texto en cada fotograma de la copia con calor y productos químicos, o lo arrancaban de la emulsión con ácido tras cubrir la película con cera. Cada copia para cada país se trataba fotograma a fotograma.
La televisión aportó una segunda idea. Los closed captions, texto oculto en la señal de emisión que solo ve quien lo pide, se presentaron en Estados Unidos en 1972 y empezaron a emitirse con regularidad en 1980; en el Reino Unido, el teletexto Ceefax ofrecía subtítulos en la página 888 desde finales de los 70. La diferencia entre subtítulos abiertos, que ve todo el mundo, y cerrados, que controla el espectador, es justo la elección que ofrece hoy esta herramienta.
El formato SubRip .srt viene de un pequeño programa para Windows del mismo nombre, escrito hacia el año 2000 para extraer subtítulos de DVD mediante reconocimiento óptico de caracteres. Su formato sencillo, un número, un intervalo de tiempo y el texto, era tan fácil de leer y escribir que se convirtió en el formato de subtítulos más compatible del mundo y sobrevivió con creces al propio programa.